

Los jugadores se turnan para colocar el tablero de la isla y colocar las fichas en cada nuevo segmento del mapa. A medida que los jugadores atraviesan la isla, recogen fichas que les otorgan habilidades especiales como mayor velocidad, mayor destreza en el combate, transporte instantáneo, etc. El combate es sencillo: se tira un dado y se intenta superar el número impreso en la ficha, añadiendo los modificadores que se hayan podido acumular. La victoria se consigue sacando un número mayor que el del "jefe".