

Aunque esto podría haber pretendido ser sólo una actualización electrónica del anterior juego de Milton Bradley, Electronic Talking Mystery Mansion termina siendo un juego muy diferente. En lugar de un tablero modular, el tablero es fijo pero el contenido de las habitaciones es variable. Ya no es necesario reunir las cartas de búsqueda correctas. En su lugar, los jugadores pueden buscar cualquier objeto que deseen. El organizador electrónico indica a los jugadores las pistas que encuentran. Algunas informaciones se dan a todos, otras sólo al jugador activo. Los jugadores deducen la ubicación del dinero basándose en las pistas que encuentran, y tienen que reunir las cartas de pista correctas (un objeto, una persona) de las 12 posibles para obtener el dinero y ganar la partida.
Los cambios con respecto al juego de mesa anterior: no hay cartas de búsqueda, no hay cofres que arrastrar fuera de la casa, menos escondites y menos cartas de pista, hacen que esta versión se juegue mucho más rápido y se sienta bastante más ligera.